Hubo una época en la que la diosa Christy Mack era el símbolo sexual más deseado en el porno. Esta mujer, con una apariencia excepcional, a la que las grandes casas productoras veneraban cada actuación y peleaban por hacerse a su presencia en sus catálogos, tuvo muchas ofertas inicialmente para que entregara su culo ante las pantallas y posteriormente, para lograr escenas de mayor calibre, como doble penetración o gangbang.
Esta diosa, tatuada, preciosa, escultural y tetona, finalmente fue fichada por Brazzers para tener su primera doble penetración. Y fue junto a los sementales Keiran Lee y Manuel Ferrara que consagró su cuerpo a 2 vergas en simultáneo. Hoy traemos este gran clásico del porno y una oda ala bella Christy por tanto placer entregado.
